Partidario del intervencionismo económico, jugó con su imagen de político con experiencia y limpio de corrupción, fama que se forjó ocupando los puestos de presidente del Tribunal de Cuentas, de ministro de Justicia y de alcalde de Varsovia. Como ministro de Justicia trabajó contra el crimen organizado y promovió un sistema jurídico riguroso y represivo. "Soy y seré partidario de la pena de muerte", afirmaba abiertamente. Fiel a sus convicciones conservadoras, prohibió varias manifestaciones de homosexuales en Varsovia.
EL INDIGENISMO TEOLÓGICO DESVIADO (2)
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*No podemos menos que recordar aquí las descripciones alucinantes que de
esos ritos sangrientos hicieron los primeros misioneros de México.*
Por el padre ...
Hace 2 horas
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