Partidario del intervencionismo económico, jugó con su imagen de político con experiencia y limpio de corrupción, fama que se forjó ocupando los puestos de presidente del Tribunal de Cuentas, de ministro de Justicia y de alcalde de Varsovia. Como ministro de Justicia trabajó contra el crimen organizado y promovió un sistema jurídico riguroso y represivo. "Soy y seré partidario de la pena de muerte", afirmaba abiertamente. Fiel a sus convicciones conservadoras, prohibió varias manifestaciones de homosexuales en Varsovia.
LA HERMENÉUTICA OFICIAL DE LA RUPTURA (II)
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*El Concilio concluyó con el concepto de la Iglesia como sociedad perfecta
(“cardenal” Leo Jozef **Suenens)*
Por Atila Sinke Guimarães
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