
En el número 38, del Año 2, página 48, del
El cura villero fue velado primero donde lo mataron y luego en su capilla, en cuyos alrededores fueron acumulándose desde coronas costosas hasta humildes ramilletes, suscitándose un problema con una enviada por “Montoneros” que los villeros querían destruir y que derivó en una paliza al diputado Leonardo Bettanin y a Juan Carlos Añón de
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