El proyecto del cual la Argentina voto por la abstención, ratifica la histórica Resolución 1514 de 1960 —cimiento sobre el cual se apoya la Resolución 2065 que obliga al Reino Unido a negociar por las Islas Malvinas— y contó con el respaldo contundente, por ejemplo, de países como Brasil, Uruguay, México, Sudáfrica o India.
La decisión de no acompañar el texto responde directamente al alineamiento automático con Donald Trump, dado que el documento condena las sanciones económicas unilaterales como una forma moderna de colonialismo (por ejemplo, las sanciones norteamericanas a Cuba).
En términos jurídicos e históricos, la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU de 1960 ("Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales") es la piedra angular de las reclamaciones diplomáticas argentinas sobre nuestras Islas Malvinas.
Es la norma general que define el marco de la descolonización y sobre la cual la Resolución 2065 (XX) de 1965 fundamenta y encuadra específicamente el caso de las Islas Malvinas como una disputa de soberanía que obliga al Reino Unido y a la Argentina a negociar.
Y la abstención tiene un enorme peso simbólico y político. Para la diplomacia argentina históricamente, votar o abstenerse en resoluciones globales que reivindican la Resolución 1514, debilita la coherencia doctrinal de nuestro país en los foros internacionales.
Si la Argentina misma relativiza o se abstiene en textos madre que defienden la erradicación del colonialismo bajo esa normativa, le otorga argumentos políticos a contrapartes como el Reino Unido, que buscan vaciar de contenido los reclamos de descolonización.
Desde la reestructuración de la Cancillería argentina y la adopción por parte del actual Gobierno Nacional de una línea de alineamiento geopolítico directo con la administración de Donald Trump, la diplomacia argentina cambió su tradición de "diplomacia multilateral independiente". En ya muchas resoluciones de la Asamblea General que involucran temas como medio ambiente, sanciones comerciales o justicia internacional, la Argentina ha pasado a emitir sus votos de forma independiente a simplemente alinearse automáticamente en consonancia con la delegación estadounidense e israelí.
En este caso, votar a favor de un texto que sanciona o condena "herramientas diplomáticas de EE. UU", romperia ese "alineamiento carnal" con Trump e incomodaria a Washington .
Este es el "costo politico" que el gobierno de Javier Milei asume en forma entusiasta y que los medios nacionales no cuentan.
Mientras el gobierno declama por Malvinas para la tribuna local, al mismo tiempo debilita internacionalmente la pretensión y la posición argentina sobre Malvinas... para agradar a Washington.
La abstención sobre la Resolución 1514 no es solo una incoherencia diplomática, es un autentico atentado contra nuestra Nación y contra todos nuestros heroes que ofrendaron su via en el Atlantico Sur, porque la Resolución 1514 es el cimiento legal indispensable de la causa Malvinas en la ONU.
Mientras en el discurso interno, de cabotaje y en el "relato para la tribuna" el Gobierno Nacional declama por la soberanía, en los hechos, en los actos y en el fuero internacional, donde realmente importa, el Gobierno sencillamente traiciona a nuestra Patria.
Deberá llegar alguna vez el dia en que los argentinos comencemos a dar prioridad a lo importante por sobre lo urgente.
Deberá llegar el día en que alguna vez, los argentinos, abramos los ojos.
Deberá llegar el día que efectivamente la Patria, demande...
Por Dios y por la Patria
*CEIBO Argentina*
_velando por los intereses_
_permanentes de nuestra Nación_

No hay comentarios:
Publicar un comentario