Alfonsín defendió las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida en ese contexto. Dijo que “no fueron leyes de impunidad”. En su visión, la primera “aceleró los procesos” y la segunda, que dijo haber apoyado y tener “la conciencia tranquila” por ello, porque “había que consolidar la democracia y los derechos humanos hacia adelante. Hicimos lo que había que hacer, juzgar a los máximos responsables pero establecimos un límite”, sostuvo.
Por Guido Braslavsky
Fuente: Clarín
Leer mas...
MI CONSEJO PARA LOS JÓVENES CATÓLICOS
-
*Jóvenes: es hora de dar un paso al frente. No pongan excusas, no se
victimicen y no permitan que nuestra cultura feminizada y destructiva
moldee sus vid...
Hace 19 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario